26 de julio de 2012

La pelvis menor, el periné y algunas de las patologías más frecuentes

suelo pelvico y pelvis



La importancia de la pelvis en la mujer y su salud
La musculatura del suelo pélvico, también conocido como periné, se inserta en una estructura ósea que permite su estabilidad, la pelvis. Por tanto, la pelvis, y más concretamente la zona llamada pelvis menor, sirve de soporte óseo del periné (además de soporte de otras estructuras, como son distintas vísceras del aparato digestivo, urinario y reproductivo).

Aunque la función de la pelvis es mantenerse estable, puede llegar a moverse ligeramente (sobre todo en la mujer en el momento del parto). En realidad, esto es posible porque la pelvis no es una única estructura ósea, sino que se compone de distintos huesos unidos entre ellos por ligamentos y que conforman entre si distintas articulaciones.


A modo de orientación, esta sería la localización de la musculatura del suelo pélvico en la pelvis (siento no ser una gran artista, existen en Internet infinidad de imágenes mejores que esta que puedes ojear para hacerte una idea de su localización).

COMO IDENTIFICAR LA PELVIS

Es interesante ser capaz de reconocer los principales relieves óseos de la pelvis, para poder así llegar a identificar estructuras internas que puedan estar alteradas (como es un mal funcionamiento de la musculatura del periné o de vísceras).

Algunos puntos de referencia que podemos localizar fácilmente son:
-          Sínfisis del pubis y zona sacro-cóccix: se trata de la parte delantera (pubis) y posterior de la pelvis (cóccix y sacro, la más baja). De pie puedes tocar fácilmente ambas zonas (coloca una mano delante y otra detrás).


-          Además, para notar las estructuras de la parte inferior de la pelvis nos podemos sentar sobre una silla y colocar las palmas de las manos entre los relieves óseos y la silla. Estos relieves se llaman isquiones. Si nos apoyamos sólo sobre un lado percibiremos mejor el isquion de ese lado. Podemos repetir lo mismo sobre el otro lado.



-          También podemos notar mejor las estructuras inferiores de la pelvis si nos sentamos sobre una pequeña pelota algo desinflada, o sobre una toalla de mano enrollada.
Con la pelota/ toalla pequeña debajo de la pelvis, rodamos encima de ella, presionando y sintiendo las distintas partes de la pelvis y musculatura perineal. Se puede rodar sobre el lado derecho e izquierdo, hacia delante y hacia atrás.





-          Si te pones de pie y tocas la zona superior de la pelvis, puedes percibir la altura de ésta. Los relieves que vas a percibir son los correspondientes al hueso iliaco (la cresta iliaca es aquella que recorre los dos puntos más sobresalientes: la espina iliaca póstero superior, en la zona de atrás; y la espina ilíaca ántero superior, delante).

-       Si te vuelves a sentar y tocas sentada las crestas ilíacas (o altura de la pelvis), al mismo tiempo que percibes en el apoyo los isquiones (zona inferior pelvis), puedes llegar a hacerte una idea de la medida global de la pelvis, y de todo aquello que puede estar contenido en ésta.
También, puedes observar como es su forma (mucho más amplia en la zona superior y estrecha en la inferior).Dentro de la pelvis, se divide en pelvis mayor y pelvis menor, estando separadas visualmente por el estrecho superior de la pelvis. En la zona de la pelvis mayor es donde se hayan las  vísceras más bajas del abdomen y orificios que salen al exterior (de aparato urinario: uretra; digestivo: ano; además de reproductivo en mujer: vagina). Estos orificios se encuentran en la zona más inferior de la pelvis, dentro del estrecho inferior.



¿PARA QUE SIRVE EL SUELO PELVICO?

El suelo pélvico se compone por una serie de  músculos que cierran la cavidad abdominal por su parte inferior sujetando y manteniendo en su posición normal a la vejiga, el útero y el recto.
Su función es dar un soporte flexible a los órganos de la pelvis, vejiga urinaria, útero y ovarios y porción final del intestino. La función correcta de estos órganos depende de la integridad y fortaleza de los músculos que los mantienen.

El Suelo Pélvico:
   -Mantiene bien colocados los órganos internos de la pelvis.

-Hace de soporte fetal en el embarazo.
    -Controla las funciones de continencia de la orina, gases y heces.
   -Son los músculos de apreciación sexual (la falta de tono puede disminuir la percepción, y la hipertonía, a su vez, crear patología con dolor – vaginismo…-).

Por tanto, si no funcionan correctamente, se puede traducir en pequeñas pérdidas, dolores y disturbios sexuales. Se estima que 1 de cada 4 mujeres sufren problemas relacionados con la zona de la musculatura del suelo pélvico, lo cual convierte a esta en una patología más común que otras como la diabetes.

¿Cuáles son las causas principales de la alteración de la musculatura perineal?
La musculatura del suelo pélvico ejerce una gran importancia en procesos en los que se generan grandes tensiones y presiones.
-   Tensiones tales como las producidas en el embarazo y partos repetidos (traumatismo obstétrico) predisponen a padecer disfunciones (ya sea en el momento o en el futuro), tales como incontinencia urinaria, prolapsos,…
-      Los cambios hormonales y perdidos de tono muscular debidos al envejecimiento y la menopausia también agravan la situación.
-     Determinados hábitos, como la realización reiterada de movimientos  que creen hiperpresión en la zona abdomino-pélvica (por ejemplo, mediante la práctica de actividades deportivas inadecuadas en deportes de impacto…),
Además de estos motivos, existen otros muchos, como pueden ser la realización de determinados hábitos cotidianos, la herencia, o problemas tales como secuelas de cirugía abdominal  o ginecológica y cirugía prostática, estreñimiento crónico,…


TRASTORNOS EN LA ZONA DE LA PELVIS MENOR 
(muchos de ellos por alteración del suelo pélvico).
·         Incontinencia urinaria: pérdida involuntaria de orina. De esfuerzo, urgencia, mixta.
·         Prolapsos: descensos de los órganos de la pelvis
·         Dolor en la pelvis y alteraciones sexuales. Ejemplos: vaginismo.
·         Laxitud de vulva.
·         Incontinencia fecal.
·         Estreñimiento crónico.
·         Hemorroides.
  
¿Qué hacer para prevenir estos problemas?
La importancia del correcto ejercicio: Con los años, mantener un buen tono en los músculos de la pelvis te ayudará a evitar tanto la temida incontinencia de orina como los desprendimientos de las vísceras de la pelvis, molestias pélvicas, alteraciones en la relación sexual, infecciones urinarias, estreñimiento crónico y sus complicaciones.  
Sobre todo, es importante ejercitar estos músculos antes y después del parto, para evitar importantes problemas durante y después del mismo (será el mejor tratamiento para que la temida incontinencia urinaria no aparezca en el puerperio, o que se recupere cuanto antes).
Además del especial hincapié que hay que hacer durante y después del embarazo, convendría tener en cuenta ejercitarlo y evitar lesionarlo en cualquier etapa de la mujer, sobre todo a partir de la menopausia, cuando puede empezar verse de frente la lesión.

Pasos a realizar para evitar lesionarlo:


Paso 1. Concienciación: ser consciente de cual es la musculatura y como se contrae.
Paso 2. Fortalecimiento: realizar programa de ejercicios para fortalecerlo (manteniendolo elástico) y otras zonas cercanas.
Paso 3. Integración en el día a día: como realizar labores domésticas, trabajo con el ordenador,…sin “lesionar” esta musculatura.

Algunas páginas de Internet interesantes:
Actualmente, la mayoría de las páginas en castellano están enfocadas en información para profesionales sanitarios especializados  en el tratamiento de las lesiones del
 suelo pélvico (página de la SEGO, www.suelopelvico.org, o de la GESP, www.gsuelopelvico.com).
Aún así, en algunos blogs se dan algunos consejos sobre el tema. Además las páginas financiadas por marcas de compresas para pérdidas de orina también ofrecen consejos de utilidad (www.centradaenti.es y http://www.observatoriosaludintima.es ).

Referencias:
-      Franziska Liesner, Mein Becken-bodenbuch. Ed. Trias, 2008. Stuttgart GmbH &Co. KG.
-   Irene Lang Reeves, Beckenboden, Das training für mehr Energie. Ed. GRÄFE und UNZER, 2002. Verlag GmbH.

1 comentario:

  1. Excelentes y fáciles ejercicios, que ayudarán a muchas mujeres a reconocer y sentir esa musculatura a veces tan olvidada, como es la del suelo pélvico.

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